"Yo hacía mis primeros pasos como cantante lírico en una compañía de jóvenes cantantes impulsada por una fundación y había hecho hasta ese momento tres roles en óperas. Entonces llegó el llamado a audiciones para ?Drácula?, de convocatoria abierta, así que se presentaron 1.200 postulantes... Y yo con muy poca fe porque estaba enfocado hacia lo lírico. No me interesaba mucho este género, que desconocía. Igual hice la cola y como todos comencé las audiciones. Empecé a entender que era una obra con muchas similitudes con la estructura de teatro cantado u ópera moderna". El barítono Juan Rodó, protagonista de "Drácula", recuerda cómo comenzó todo allá por los 90. La charla con LA GACETA se desarrolló antes de su arribo a Tucumán.

- ¿El género ya reconoce nombre propio?

- Genéricamente se llama comedia musical. Lo que pasa es que hay muchas que no son comedias, entonces se relaciona más con un drama musicalizado... "El fantasma de la Ópera", "Los miserables", "Otello"...

"Pasaron 20 años... muchas obras -destaca Rodó-. ?Drácula?, en 2000; ?Las mil y una noches? en el Luna Park (con Claudia Lapacó); ?La Bella y la Bestia?, producción de Disney; ?Los miserables?. Después comenzaron las reposiciones, en 2003: ?Drácula?, ?Las mil y una noches?, segunda versión, ?Dorian Grey y el retrato?; ?El jorobado de París? y ?Otelo?. También ?Jack el destripador?, el musical que compuse. Con todas salimos de gira y llegamos a Tucumán".

- Te dedicaste de lleno al musical. ¿No volviste al repertorio lírico clásico?

- He tenido vueltas. La última fue en el Teatro Argentino de La Plata, en 2004, cuando hice algunos títulos.

- Después de tantas funciones, Drácula debe ser pan comido. ¿Cómo es tu rutina de trabajo?

- Ningún cantante, aunque lleve más de 1.500 funciones, como es mi caso, tiene total seguridad; siempre es un desafío técnico vocal. Es una obra que tiene su exigencia y demanda del cantante recursos para los que uno tiene que estar preparado. Requiere un entrenamiento vocal cotidiano.

- ¿Como fue tu evolución como cantante desde el primer Drácula?

- Tiene que ver con una maduración de la concepción del personaje. Es una búsqueda constante de la verdad y no de la grandilocuencia, porque estamos hablando de un gran show. En espacios grandes (Luna Park) había que exagerar los gestos para que se vieran. Yo lo que trato de hacer con el personaje ahora es buscar la sutileza, lo que en escenarios más chicos la gente aprecia.